La ciudad de Filadelfia, Estados Unidos, vista desde el puente South Street Bridge. Fotografía toma

La ciudad de Filadelfia, Estados Unidos, vista desde el puente South Street Bridge. Fotografía toma
La ciudad de Filadelfia, Estados Unidos, vista desde el puente South Street Bridge. Fotografía tomada de Wikimedia.org


Cada semana dejo mis poemas como una forma de establecer un diálogo abierto y de puro sentimiento con todos ustedes que me leen y me estimulan a continuar en esta aventura de hacer cultura. Cada visita, cada palabra de ustedes es un paso más hacia la cima del hombre nuevo, el hombre sabio.

lunes, 25 de septiembre de 2017

El oasis de la cultura

Edificio del ayuntamiento de Filadelfia, Estados Unidos.
Foto de Gustavo Figueroa Velásquez.

Queridos amigos de Contrastes, ha comenzado una nueva semana y nuevamente me pongo en contacto con todos ustedes para seguir con este recorrido maravilloso por el mundo de la cultura.
Esta semana, como siempre, les invito a leer mi poesía y, también, les comparto algunas fotos que forman parte de ese estupendo recuerdo de mis vacaciones por Estados Unidos y Canada; para esta edición, publico algunas fotografías de mi visita a Filadelfia, al territorio de los Amish, un grupo etnorreligioso asentado (una parte) en el condado de Lancaster. Para quienes quieran saber sobre Los Amish, si no lo saben, proporciono los siguientes enlaces:




Los Amish en el condado 
de Lancaster, Estados Unidos.
Foto de Ana Lucía López O.


Aquí estoy yo


Aquí estoy yo.
Tengo un norte decadente
y tengo un sur lleno de matices,
mi occidente coquetea con el norte,
mi oriente es ignoto y algo astuto.
Mi norte es siempre prepotente,
mi sur tiene lasceradas las rodillas,
mi occidente se ufana de su pompa
mi oriente es mirado de reojo.
A mi norte no le bastan sus fronteras
y mi occidente es un imperio con bastón,
por mi sur de pronto se sueña con Bolivar
y en mi oriente se levanta un gran dragón.
Mi norte está lleno de misiles
y occidente le aplaude sin pudor,
mi sur se limpia de lacayos
y mi oriente es siempre inverosimil.
Por mi norte abundan la patrañas,
por mi sur acechan los del norte,
en mi occidente se levantan nuevos muros
y mi oriente observa, crece y se sonrie.


Gustavo Figueroa Velásquez
©

El Museo de Arte Moderno de Filadelfia.
Foto de Gustavo Figueroa Velásquez.


La Avenida Benjamin Franklin
(Benjamin Frankling Parkway) 
en Filadelfia, Estados Unidos.
Foto de Gustavo Figueroa Velásquez.

El Museo Rodin en Filadelfia, Estados Unidos.
Foto de Gustavo Figueroa Velásquez.

La puerta del infierno (La Porte de l’Enfer ) 
del artista francés August Rodin (1840 - 1917), 
reconstrucción de su obra maestra expuesta en la parte frontal 
del Museo Rodin en Filadelfia, Estados Unidos.
Foto de Gustavo Figueroa velásquez.


Asombrado el poeta

Asombrado el poeta
proclama su visión del mundo,
intuye el futuro incierto,
llora el pasado hecho escombros;
y entre el pasado y el futuro
media una saeta incrustada
en el duelo eterno de la historia.
Asombrado el poeta
advierte arcos iris desteñidos,
ríos arrastrando obscenidades,
imperios asesinos arrasando pueblos
y unas campanas tañendo lastimeras.
Asombrado el poeta
enseña sus versos de inocencia,
tienen un hálito de vida en la metáfora
son versos que son una pancarta
allí donde los pueblos marchan
o son un epitafio en esa tierra
que ha visto tantos muertos.
Asombrado el poeta
se resiste al inmovilismo,
se levanta y empuña la palabra,
la pule,  la embellece, la celebra,
la besa y la celebra con su gente.


Gustavo Figueroa Velásquez
©

Los burgueses de Calais ( Les Bourgeois de Calais), 
obra de Auguste Rodin expuesta 
en el Museo Rodin en Filadelfia.
Foto de Gustavo Figueroa Velásquez.


Creo en ti

Creo en ti como tengo que creer,
como que eres un concierto de ternura,
un cúmulo de besos hechos fruta,
la caricia que se da y no se olvida;
creo en ti como la mujer integra,
hecha rebeldía y un vuelo de dulzura;
tú… un beso de solidaridad y paz.
Creo en ti, mi bello despertar,
mi dulce y franco encuentro
en el tiempo preciso
de nuestra metáfora de vida;
creo en ti porque eres el camino
que me conduce a tu sonrisa
y a tu más clara inteligencia,
creo en ti, porque eres grande,
porque eres esencia de vida
y un manantial de inspiración.
Creo en ti como tengo que creer,
como que eres sangre viva
y un paso sigiloso
por los caminos sinuosos de tu tierra;
creo en ti compañera necesaria,
buscadora de verdades escondidas,
constructora de mundos siempre nuevos.


Gustavo Figueroa Velásquez
©

La campana de la libertad en Filadelfia, Estados Unidos. 
Fotografía de Ana Lucía López Ospino.

Algún día sonará la campana anunciando la verdadera libertad, 
esa que habrá de nacer del pueblo y no la de las élites del poder.

Bien amigos míos, es tiempo de otoño, de la gran fiesta polícroma de la naturaleza, el tiempo del vuelo de las hojas para besar la tierra, es época para soñar, para que cante la poesía y el buen vino sea la oda que caliente el cuerpo.
Felicidades amigos y reciban mi abrazo fraterno.

Mocedades de España - Otoño.